Caído así me siento.

Lancé una piedra contra los cristales de la codicia. La rompí en mil pedazos. 

No quería dinero sino ver en ti la risa. 

Quiero que te vuelvas loca sin amarme. 

No soy mío mucho menos nadie


Que no seas mía, pues hoy, me la suda. 

No espero tenerte cerca, ni encontrarte lejos. 

Y si algo me duele es decirte que no lo siento.



Supongo que el corazón no siente lo que mi boca dicta, ni mis actos son los más puros en esta vida. 

Yo no tengo nada que ofrecerte, ni lujos que darte. 

Solo tengo en mi corazón un hueco, que se abre al verte. 

Y se cierra si no estás, y me quedo en la penumbra loco

Y persigo por las calles tu rostro. 

Incoherente no lo creo. 


Tengo muchas ganas de abrazarte, de verte con lo puesto, y hacer mella en tu alma sin salir de tu cuerpo. 


Tengo mil verdades envueltas en cuatro silencios. 


Lo que yo siento al verte es mío y del tiempo. 


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