Sueños, realidades
He creído que la vida era fácil.
Por mil caminos anduve dando patadas.
Trabajos precarios alimentaban mi espíritu.
De vez en cuando miraba al cielo,
A los ojos de una chica.
Preguntándome si esa era la esencia de la vida.
Miré e hice mil hazañas por gente que no agradeció nada.
Rompí los esquemas de la vida y el decoro.
Y en un colchón antiguo me sentí afortunado.
Querido por muchos termino siendo extraño.
Logro arrancar una sonrisa, con un gesto, una palabra o caricia.
Y termino siendo el herido traficante de sentimientos que naufraga sin rumbo por las barras de los bares más inmundos.
Donde quedan arrugadas servilletas llenas de sueños y poemas.
Me despista un gesto de respeto.
Sin avaricia, ni envidia, ni celos.
Así pasa mi vida Despistado entre la música.
Una guitarra fue mi amiga y un cuadernos confidente en una vida imaginaria donde yo era trovador en los barrios más humildes.
Malo aveces, sin malicia, ejemplo de trotamundos sin mundo.
Lo que ahora quiero es incógnita.
Un pueblo y un río.
Una casa con ventanas a las vistas de un corazón.
Y un corazón a mí lado que no me idrolatre ni me pida perdón.
Comentarios
Publicar un comentario